El Comité Nacional de Árbitros da el pistoletazo de salida a la temporada en San Sebastián enfocado en la excelencia, el crecimiento y la integración con los clubes

Compártela:

El rugby español calienta motores para el inicio de la competición y el estamento arbitral no es una excepción. Este fin de semana, San Sebastián acogerá la Conferencia Anual del Comité Nacional de Árbitros (CNA), el evento de referencia que marca el arranque oficial de la temporada para el colectivo de colegiados.

A diferencia del resto de actividades formativas que se realizan a lo largo del año por categorías, esta cita reúne a todo el estamento en un fin de semana que combina trabajo técnico y físico de alta intensidad con un valioso componente social y de cohesión de grupo.

El presidente del CNA, Félix Villegas, repasa los retos de este inicio de curso, la evolución del colectivo y las líneas estratégicas de un proyecto centrado en el trabajo minucioso a largo plazo.

El programa técnico de la Conferencia incluirá ponencias impartidas por referentes como Alhambra Nievas, Eki Fanlo, Mar Riera y Roger Ripol (entrenador de Stade Montois y especialista en melé). Dado que es un año premundialista y no existen cambios reglamentarios de calado, la formación se centrará en pulir aspectos clave detectados en la campaña anterior y unificar criterios.

Una de las grandes novedades del fin de semana será la presencia de Carlo Damasco, colegiado italiano nombrado recientemente como Referee Manager de Rugby Europe. Para Villegas, su asistencia supone una oportunidad inmejorable para visibilizar el nivel real del arbitraje español.

«Tenemos una estructura en la que trabajamos muchísimo, pero a veces nos cuesta transmitir todo ese esfuerzo. El trabajo de un árbitro no termina el domingo tras el pitido final: hay una revisión personal del partido, un análisis posterior con el evaluador y la fijación de objetivos para el siguiente partido. Que Carlo Damasco venga a comprobar de primera mano cómo nos organizamos abre una ventana de oportunidades. Si en Rugby Europe confían en nuestra estructura, confiarán todavía más en nuestros árbitros», señala Villegas.

En el aspecto físico, la concentración servirá para realizar las habituales pruebas físicas (bronco test), control que se repetirá mensualmente durante toda la temporada. Además, el grupo cuenta con la tutorización de Koi Hogg, quien trabaja de manera específica con 10 árbitros de alto rendimiento en su preparación física.

Seguridad y velocidad del juego: las dos piedras angulares

De cara a la nueva temporada de competición nacional, el Comité ha mantenido reuniones de feedback tanto con la estructura de la RFER como por primera vez con los entrenadores de División de Honor. El objetivo: consensuar el modelo de juego y arbitraje que se aplicará en las ligas españolas partiendo de las directrices de World Rugby.

«Para nosotros ha sido muy positivo poder compartir con los entrenadores de División de Honor masculina», asegura Villegas. «Cuando llega septiembre siempre nos preguntan -‘¿cómo vais a pitar esta temporada?’-. Este acercamiento ha servido tanto para escuchar el feedback de la pasada temporada como para explicar las directrices de World Rugby, que luego se adaptan a las necesidades de cada una de las competiciones nacionales. Así, entre todos, podemos ir construyendo el rugby que queremos que se juegue en nuestras ligas».

«Nuestras dos piedras angulares son la seguridad de los jugadores y la velocidad del juego. Todas las directrices que demos si no se basan en la seguridad, no sirven. Este año vamos a incidir especialmente en la gestión de lo que ocurre tras el ruck. Ya hemos trabajado mucho el antes y el durante. El objetivo ahora, es que el balón salga con calidad y velocidad para que pasen cosas en el campo. Seguimos trabajando también sobre la melé, el maul de lateral, los fueras de juego.. que están muy conectado con el tema de la velocidad. Cuando el balón es rápido, hay desorden y más oportunidades de juego», explica el presidente del CNA.

El crecimiento de la competición y la paulatina profesionalización del rugby español exigen también un salto dimensional en el estamento arbitral. La conferencia de San Sebastián reunirá a 120 participantes, incluyendo árbitros del panel (DH y DHB), asistentes, delegados federativos, evaluadores y coaches.

«Sólo para cubrir una jornada de competición en la que se disputen División de Honor Masculina, Femenina y Élite (es decir, sin que haya DHB) se requiere un despliegue humano de unas 60 personas (tripletas arbitrales más delegado por encuentro), a las que se suma el equipo de revisión posterior, con una persona asignada por partido para realizar el análisis de feedback», relata Villegas. Tenemos que hacer un esfuerzo mucho mayor tanto en formación como en captación para continuar cubriendo las necesidades de nuestro rugby.

Acercamiento a los clubes y nuevo sello de identidad

El respeto a los árbitros y su naturalización como una de las piezas necesarios en los encuentros, es otro de los objetivos que se marca Villegas. En este marco, se ha llegado a un acuerdo con los clubes «para diseñar un protocolo de colaboración en el que salgamos todos beneficiados».

«Los árbitros, al igual que los jugadores, salimos de los clubes, y también tenemos que trabajar desde dentro con ellos». «El objetivo, es que en los clubes se trabaje con los árbitros de manera natural, igual que con los fisios, nutricionistas etc. que no sea nada extraño ver a un árbitro un jueves con los m18 haciendo una sesión técnica. Creemos además, que esto puede ayudarnos mucho no sólo a mejorar el nivel del rugby aumentando el conocimiento del reglamento, sino también para visibilizar los referentes. De esta forma, más niños y niñas querrán dar el paso y convertirse en árbitros».

«Nosotros somos una pieza más de nuestra federación nacional. Queremos formar parte de ese día a día y de esa vida del rugby».

«La mejora a través de la excelencia»

Félix Villegas huye de grandes revoluciones e insta a consolidar pequeños cambios con visión a largo plazo. Bajo el lema «La mejora del árbitro a través de la excelencia», el CNA busca desterrar la frustración por el error y promover un análisis sereno y honesto, manteniendo siempre la exigencia y el respeto al estamento en todos los campos de España.

«No podemos obsesionarnos con buscar la perfección, la perfección es imposible. Pero si queremos ser excelentes. Mientras estemos en el camino de buscar la excelencia, estaremos en el camino de la mejora constante y de las ganas de ser cada día mejores. Si nos frustramos porque un árbitro no es perfecto, nos centramos en el error, en lugar de en el camino a la mejora».

Lo que tenemos que buscar, es el «análisis arbitral desde la reflexión tranquila y honesta. Eso nos ayudará a mantener el respeto al árbitro en todos los campos de rugby».