Ante las informaciones publicadas en varios medios franceses sobre unos presuntos insultos racistas de nuestro jugador Mateo Aragón durante el encuentro del Campeonato del Mundo M20 disputado este jueves en Georgia entre las selecciones de Francia y España, la Real Federación Española de Rugby quiere comunicar lo siguiente:
Que nada más conocer, a través de los citados medios, que la Federación Francesa de Rugby podría haber anunciado que iba a remitir el asunto a World Rugby, ha abierto un expediente informativo al objeto de esclarecer lo sucedido y conocer la versión de nuestro jugador.
De este modo, responsables de la Real Federación Española de Rugby han mantenido esta misma tarde una reunión con el propio Mateo Aragón, así como con el capitán y los responsables técnicos de la Selección española M20.
Según la versión ofrecida por nuestro jugador, ante los insultos de «españoles de mierda» recibidos por parte del número 10 de Francia, Luka Keletaona, él le respondió en francés «part d’ici, avec la tete de vilain». Lo que traducido al español viene a ser «vete de aquí, cara de feo».
Es decir, que Mateo Aragón niega rotundamente que le llamara «chino», como le acusa Luka Keletaona, una versión que ha sido corroborada por un compañero que ese momento estaba a su lado, que también habla francés y que se sorprendió al conocer las informaciones aparecidas en varios medios galos.
Como quiera que, al menos hasta el momento, a la Real Federación Española de Rugby no le consta que el árbitro del partido reflejara este incidente en el acta ni tampoco que la Federación Francesa de Rugby lo haya denunciado ante World Rugby, sirva este comunicado para defender la presunción de inocencia de Mateo Aragón, quien desgraciadamente está sufriendo graves insultos y amenazas a través de las redes sociales.
La Real Federación Española de Rugby condena de forma rotunda cualquier comportamiento, manifestación o actitud de carácter racista, xenófobo o discriminatorio. No existe ninguna justificación para este tipo de conductas, que son incompatibles con los valores del deporte, del rugby y de nuestra sociedad. Cualquier actuación que los vulnere merece el más absoluto rechazo y será tratada con la máxima seriedad.