En menos de un mes y con solo 20 años, Martín Alonso ha debutado con el XV del León, y nada menos que ante la mundialista Georgia, y con los Leones7s, en las World Rugby Seven Series de Los Ángeles y Vancouver. La pregunta es: ¿qué tiene este jugador vallisoletano llamado a ser uno de los fijos con España?

Quizás suene su apellido, y es que Martín es el pequeño de la saga de los Alonso. Su hermano mayor, Alejandro, ya se ha convertido en uno de los engranajes fundamentales en la maquinaria de la Selección de Seven que dirige Pablo Feijoo. De la cantera vallisoletana del VRAC, a pesar de su juventud ya ha militado en las ‘esperanzas’ del ASM Clermont Auvergne, equipo que dejó para sumarse al proyecto de los ‘espoirs’ del Stade Rochelais, campeón de la categoría la pasada temporada y cuyo equipo senior milita en el Top 14.

Lógicamente, su futuro aún está todavía por ver hasta dónde puede llegar, pero está claro que el presente de este jovencísimo jugador ya brilla con luz propia.

Fotografía: Walter Degirolmo

Pregunta: ¿Cómo empezaste a jugar al rugby?

Respuesta: Empecé a jugar a los 7 años en el VRAC. Fue todo una casualidad, ya que no conocía el rugby. Yo era muy pequeño para apuntarme a cualquier deporte en el colegio y mi padre me dijo que se había enterado de que podía probar el rugby con esa edad. Fui a un entrenamiento y me enamoré desde el primer día.

P: ¿Alguna anécdota de pequeño con tu hermano en el VRAC?

R: Hemos pasado muchos momentos juntos jugando, pero no recuerdo ninguna anécdota en concreto.

P: Una vez que empezaste a jugar, ¿qué cosas te gustaron del rugby?

R: Me gustó mucho tener que viajar constantemente para jugar torneos, cosa que ahora no me hace tanta gracia (apunta con una sonrisa), así como el compañerismo y la amistad que se forma entre los jugadores. En cuanto al juego lo que más me gustó desde el primer momento fue la consigna de evasión y de velocidad que se necesita para jugar, al igual que el contacto físico.

P: ¿Cómo das el salto a Francia?

R: Es complicado. Tienes que destacar en España, ser un buen jugador y además tener contactos para tener la posibilidad de ir allí y hacer una prueba para que vean tu nivel de juego.

P: ¿Ves mucha diferencia entre el rugby en Francia y en España?

R: Cada día se va notando más en el profesionalismo en España, tanto en los clubes como en la Selección, que está consiguiendo resultados increíbles. Yo diría que vamos por buen camino para acercarnos cada día más a la realidad del rugby francés, aunque es cierto que allí multitud de equipos tienen grandes aficiones y eso quizás supongo una de las mayores diferencias.

Fotografía: Walter Degirolmo

P: Has pasado por algunas lesiones duras. ¿Cómo ha sido la recuperación a nivel físico y psicológico?

R: A nivel físico ha sido diferente en cada una de ellas. Cuando me lesioné el hombro (rotura de clavícula) la recuperación fue de tres meses y no muy complicada, ya que pude correr y hacer muchas actividades físicas desde el primer día. En cambio con mi operación de rodilla (rotura de los ligamentos cruzados) fue más duro, tanto en el aspecto psicológico como en el físico. Psicológicamente fue duro estar haciendo una buena temporada y que de repente todo se parara. Ver jugar a tus compañeros te hunde un poco al principio ya que te preguntas por qué te ha pasado a ti, y quieres acelerar los procesos de recuperación para volver a estar en el campo cuanto antes, pero no puedes. En el aspecto físico fue bien, pero duro. Tuve que hacer multitud de esfuerzos y trabajar todos los días con un preparador físico y un fisioterapeuta que el ASM Clermont, mi club por aquel entonces, me facilitó.

P: En muy poco tiempo has recibido las llamadas de las selecciones de XV y seven. ¿Cómo lo has vivido?

R: Con mucha calma, pero también con una gran ilusión por poder representar a mi país a nivel internacional. Desde niño había sido uno de mis sueños.

P: ¿Cómo fue debutar en El Central de la Complutense con el XV del León?

R: Fue un experiencia buenísima pese a la derrota contra Georgia. No me esperaba entrar tan pronto en el partido, pero las circunstancias precipitaron mi entrada al campo. El estadio estaba lleno y la gente animaba mucho, fue un partido duro pero bonito de jugar. A nivel individual me sentí muy orgulloso por jugar contra Georgia que es una gran selección y de que el entrenador confiase en mí pese a mi edad.

P: ¿Y en las Series Mundiales?

R: El debut en las Series Mundiales fue otra experiencia que me guardaré en mis recuerdos más preciados. Pese a que ya había disputado europeos de 7s hay una gran diferencia en cuanto a juego se refiere, por lo que me costó algo más adaptarme ya que venía de dos temporadas seguidas jugando a 15 y no estaba tan acostumbrado al juego como el resto de mis compañeros.

Fotografía: Federico Louteiro

P: ¿Cómo es compartir equipo con tu hermano Alejandro?

R: Muy bonito y exigente a la vez, ya que los dos somos grandes jugadores y muy competitivos, así que siempre queremos hacerlo bien y nos ayudamos a mejorar mutuamente. Es una sensación muy complicada de definir, poder compartir campo con tu hermano a tan alto nivel es algo único y especial, difícil de transmitir con palabras.

P: Lograste tu primer ensayo en Series Mundiales en Los Ángeles, ¿lo viviste de forma especial?

R: La verdad es que no. Me hizo ilusión, pero no fue tan importante como los buenos resultados que tuvimos en los torneos. Eso sí me hizo sentirme muy orgulloso.

P: ¿Cómo ha vivido vuestra familia la vuelta de los dos de forma conjunta a las World Series?

R: Pues con mucha satisfacción y alegría al vernos competir juntos a tan alto nivel, habiendo empezado a jugar desde pequeños. Más si cabe porque son conscientes del esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta aquí.

P: ¿Algún referente en el mundo del rugby?

R: En general me gustan mucho los alas técnicos y rápidos que buscan la evasión. No hay ningún jugador en el que me fije en particular, porque hay muchos a los que sigo y creo que son grandes deportistas.