Los avances tecnológicos son una gran herramienta que, bien usada, puede aportar mucho al deporte de alto rendimiento. La inclusión en la Selección española de rugby XV masculina de los dispositivos GPS desde el año 2018 está dando muchas pistas a sus preparadores acerca de cuáles son las demandas que van a requerir los jugadores durante los partidos.

Así lo explica Mar Álvarez, la preparadora física del XV del León, quien, junto a Helio Armengod, ha confeccionado las llamadas demandas de juego con todos los datos recogidos por estos dispositivos Catapult en los encuentros de 2018 a 2020. Estos son en líneas generales los datos que les permiten preparar los entrenamientos de la semana, teniendo como línea base lo que la competición les demanda.

“Si el jugador va a recorrer alrededor de 6000 m en la competición y va a tener una serie demandas físicas, apunta Mar Álvarez, tenemos que prepararle para ello. Así organizamos los entrenamientos de campo de cara a que el jugador esté cómodo y preparado para lo que el partido va a demandarle“.

Autores: Helio Armengod y Mar Álvarez

Algunos de los parámetros que se utilizan para concretar las demandas de juego son los siguientes:

  • Distancia total: suma de todos los desplazamientos que hay durante los 80 minutos de juego.
  • Metros por minuto: es un indicativo de intensidad. Esta métrica está recogido sólo con el balón en juego, es decir, se excluye el tiempo que el balón está parado (por un tiro a palos, instrucciones del árbitro…).
  • Distancia recorrida a más de 18 km/h o ‘high speed runing’
  • Distancia explosiva: suma de la distancia de alta intensidad más las aceleraciones.
  • RHIE: repetición de esfuerzos de alta intensidad. Tres esfuerzos mínimo de más de 2,78 m/s al cuadrado de aceleración, repetidos con menos de 20 segundos de recuperación. Es decir, es repetir con fatiga una acción de alta intensidad.
  • Aceleración/deceleración: cambios de velocidad mayores de 2 m/s.