Tití y Afa, el muro del XV del León para frenar a Portugal y estar en el Mundial

Compártela:

Afaese Tauli (Palmerston North, Nueva Zelanda, 1990) y Thierry Futeu (Douala, Camerún, 1995) son dos tíos la mar de tranquilos hasta que pasan por el vestuario y se embuten en la piel de un rugbier. Defender la elástica del XV del León no entraba en sus planes cuando aterrizaron en España la pasada década. Uno, el neozelandés, llegó atraído por una exótica propuesta para descubrir de qué iba el oval en las antípodas de sus pagos; el otro, el camerunés, entró en nuestro país superando al tercer intento La Valla de Melilla, esa prueba de salto de altura no olímpica en la que colgarte la medalla de la esperanza es el salvoconducto que te permitirá hacer de tu vida en adelante un poema de nuevas alegrías persiguiendo tus sueños.  

Fue precisamente un anhelo común, desde que ambos delanteros eran críos, lo que acabó entrelazando sus destinos en el pack de la infantería que comanda Santi Santos: disputar una Copa del Mundo de rugby. Afa y Tití, tanto monta, están a un solo paso de colocar, junto al resto de integrantes del equipo nacional, la última pieza de ese complicado rompecabezas llamado Francia 2023, más aún después de que Georgia haya derrotado a Rumanía (23-26) en Bucarest. Un colofón único e irrepetible a sus respectivas experiencias vitales desde que pisaron por vez primera la piel de toro. 

Fotografía: Walter Degirolmo

 “Llevo ya diez años aquí. Mi mujer es catalana, tengo un niño que nació en Barcelona y además me encantan las costumbres que tenéis, como la siesta. ¡Es un gran invento! (risas). Toda mi carrera profesional la he desarrollado en España, así que para mí es un verdadero honor defender la camiseta de los Leones. Me encanta formar parte de este grupo y, ojalá, ser partícipe de esta aventura mundialista. Espero que mañana el Central sea una fiesta“, abre la charla el tercera línea de la Unió Esportiva Santboiana en plena liturgia del encuentro que les enfrentará este domingo a Portugal (12:45, en directo por Teledeporte), en un abarrotado Estadio Central de la Complutense de Madrid, a sabiendas de que la victoria les otorgará matemáticamente el billete para disputar el Mundial del año que viene en el país vecino.  

Tití no anda a la zaga a su compañero de fatigas a la hora de calificar sus sentimientos cada vez que se calza la roja del XV del León. “Me siento muy orgulloso de formar parte de esto. Mañana, como siempre, saldré al campo a darlo todo y aprovechar la oportunidad que me ha dado el pueblo español y la Selección para seguir creciendo y poder aportar mi granito de arena en el rugby español”.

Cada uno, desde sus diferentes roles en la delantera hispana, ejerce una impagable labor de martillo pilón que, como ya sucediera frente a Rumanía, volverá a ser decisiva para castigar a sus pares lusitanos, paso previo a la ruptura del entramado defensivo de los Lobos. “Bueno, el otro día los golpes se los llevó sobre todo Tití, que es una bestia, pero sí, en un partido como el de este domingo las delanteras tenemos que trabajar mucho y no bajar la tensión. Pienso que si volvemos a hacer las cosas como el otro día, vamos a ganar este partido”, sostiene Afa.

Habrá que percutir mucho para que nuestros compañeros tengan la posibilidad de meterse por los huecos que abramos. Contra Rumanía salió bastante bien, así que trataremos de repetirlo contra Portugal”, adelanta el poderoso pilier del AS Carcassonne (Pro D2 francesa). 

Frente a la fiereza y agresividad que refleja en apariencia la labor de la delantera sobre el verde, el 8 kiwi reivindica las muchas horas de preparación que hay detrás de cada percusión o de cada placaje. “En cada partido hago siempre una visión de quién tengo enfrente. Me resulta muy interesante. Hay que calcular muy rápido cómo es el rival y tomar decisiones sobre la marcha con las que beneficies a tus compañeros y al juego del equipo. Para mí el tema del contacto es más técnico que otra cosa. Yo trabajo mucho el timing, el nivel de placaje, cuándo tienes la pelota, la posición de los pies antes y después del contacto. Yo lo considero un arte. Hay una cultura detrás de ello. En Nueva Zelanda es algo que aprendemos desde niños”, relata Afa. 

Otra cosa es el proceso de recuperación después de cada ‘batalla’. Eso es algo que Afa lleva algo peor que el pánzer camerunés. “Yo ahora necesito dos días mínimo. Voy camino de los 32 años y cada temporada que pasa cuesta más. Y a nivel internacional hay muchísimos golpes. Contra Rumanía, por ejemplo, me costó más de dos días. No volví a entrenar con la Santboiana hasta el miércoles”. “A mí no me cuesta tanto porque según acaban los partidos, tenemos a Mar que ya nos pone a recuperar con baños fríos y masajes para poder volver a competir en las mejores condiciones con nuestros clubes”, agrega Tití, un quinquenio más joven que el atacante de origen oceánico.    

Fotografía: Walter Degirolmo

Tanto Futeu como Tauli avisan de la peligrosidad de la línea de tres cuartos lusa, lo que obligará al XV del León a redoblar su trabajo de presión para impedir que los de Lagisquet puedan mover el oval con comodidad. “Sabemos que es un equipo muy fuerte, con un juego muy rápido y muy dinámico, así que trataremos de cortarles ese camino”. Seguir sacando petróleo de cada touche-maul será, un día más, un objetivo prioritario para el XV del León cuando cruce la línea de 22 portuguesa. “Seguramente sea así, aunque siempre hay cosas que mejorar porque todos los rivales conocen nuestra fortaleza en esa estrategia y tratarán de defenderla con todas las armas de que dispongan”.   

La obligatoriedad de tener que obtener una nueva victoria en este Rugby Europe Championship 2022 y la trascendencia de la misma para certificar de manera definitiva las aspiraciones mundialistas del combinado español hace que aflore una presión ambiental distinta a la de los envites precedentes. Tití rebela los ardides del grupo para tratar de capearla. “Con mucho juego, entretenimiento y, sobre todo, risas. Nos inventamos diferentes actividades para sacarnos esa presión de la cabeza durante la concentración. Hacemos juegos con el móvil y luego el que pierde se encarga, por ejemplo, de recoger el material en el campo. Otras veces un compañero te tiene que limpiar las botas, etc”.  

Que el Central ruja los 80 minutos será, en opinión del dueto de atacantes, fundamental para que la tensión y la agresividad en el juego del XV del León no decaiga un ápice. “Se nota muchísimo cuando aprieta al contrario, y cómo nos apoya, grita, canta. No sabes lo que ayuda ese ambiente en muchos momentos del juego, sobre todo cuando lo pasas mal y el contrario te ataca”, afirma el pilier de origen africano. “Motiva un montón ver las gradas así. ¡Es como tomarte otro Red Bull! (Risas). Cuando hay una touche-maul, no sólo empujan los delanteros: empuja toda la grada. Es impresionante“, reconoce el tercera línea de ascendencia samoana, quien agrega, “con ese apoyo y el grado de motivación que tenemos, la palabra perder no entra en nuestras cabezas. No, imposible”, sentencia un Afa cuya máxima motivación tiene nombre y apellidos, y va más allá de lo deportivo.  

Si estoy aquí ahora es por Kawa. Es la razón principal que me mueve venir a jugar con España. Antes era más por mi familia, pero ahora es por él. Era un buen amigo. Todos los samoanos que venimos a España estamos conectados. Como somos poquitos, siempre nos ayudamos entre nosotros. Cuando pasó eso, fue todo muy duro y emotivo a la vez, nos sumió en una gran tristeza. Es difícil expresar con palabras lo que sientes cuando alguien tan cercano y querido se va. Por eso, este Mundial es para Kawa“, desvela. 

El tercera línea neozelandés trata de visualizar al añorado Kawa arengando al XV del León en los instantes previos al duelo frente a los portugueses, en el que volverá a empujar la melé como uno más del equipo. “Siempre está ahí. Uno de sus sueños era jugar con España, pero también ir al Mundial. Kawa no era un hombre de muchas palabras, era más de transmitir positividad y amor, así que diría que os quiero mucho, cuidaos y disfrutad de cada minuto de este partido porque es algo que vamos a recordar siempre”. ¡Que así sea chicos!