La International Rugby Board (IRB), ha honrado a Ray Williams con el que es considerado el galardón más importante en el reconocimiento de los servicios prestados al Rugby, el premio Vernon Pugh.

El que fue el primer entrenador pagado del mundo oval ha llevado una vida estrechamente ligada a este deporte. Dirigió a Gales en los años 70 durante el Grand Slam y la década dorada del los dragones, revolucionando el sistema de entrenamiento de la época, y fue el director de la Copa del Mundo de 1991.

En nuestro país tuvo una estrecha relación con la Federación Española de Rugby (FER), ejerciendo de asesor y participando en diferentes charlas y cursos de entrenadores. En el panorama nacional Williams dejó especial huella en el Arquitectura, club con el que sigue manteniendo un estrecho contacto.

Bernard Lapasset, presidente de la IRB, afirmó durante la entrega que los premios de esta institución “reconocen a aquellos que han inspirado y alentado a nuestra familia para crecer, prosperar y llegar a lo más alto”. “Ray Williams es un maravilloso ejemplo de cómo, a través de su dedicación desinteresada a nuestro deporte y sus valores, el rugby puede cambiar vidas y unir a la gente. Él es un digno ganador de este prestigioso premio ya que cambió para mejor la forma de entrenamiento del juego permaneciendo fiel a los valores fundamentales del mismo”, añadió.

Entre los asistentes a la ceremonia estaban muchos jugadores históricos del XV del dragón, de los que una gran cantidad perteneció a la época dorada de los 70, como John Barry, JPR Williams, John Taylor, Tony Faulkner y Phil Bennett. También estuvieron presentes los ex entrenadores de Gales Clive Rowlands, John Dawes y Gareth Jenkins.

En 2007 el español José María Epalza también recibió este galardón, por el que se le reconocía su labor, dentro y fuera de los campos, como jugador, entrenador y directivo, en distintos puestos de la Federación Española de Rugby, la IRB y la FIRA-AER, actual Rugby Europe.