El viento de la desgracia se cebó en Clara Piquero (Gijón, 1999) la tarde que la Selección española femenina de XV se alzaba con su noveno título del Rugby Europe Women’s Championship 2022 tras noquear a Rusia en Alcobendas, el pasado 27 de febrero. Su peroné izquierdo crujió de mala manera en un choque con una jugadora rival y sumió a la veloz ala asturiana de la Association Sportive Bayonnaise en un agujero negro del que ha logrado salir en tiempo récord, lo que le ha permitido subirse recientemente al tren del torneo pre-Mundial de seven de Bucarest, donde logró junto al resto de Leonas7s el billete para la Copa del Mundo de Ciudad El Cabo, y a renglón seguido engancharse a la gira sudafricana con la que Juan González Marruecos arrancará, de facto, su periplo como máximo responsable técnico del combinado nacional de XV.

“La verdad es que no me había imaginado poder volver a jugar tan pronto después de la gravedad de la lesión que tuve, y menos con la pedazo de oportunidad de hacerlo en todo un clasificatorio para un Mundial”, confiesa ‘Pife‘ con esa sonrisa perenne suya que no llegó a perder ni en las horas más oscuras de un proceso de recuperación que se ha prolongado por espacio de cuatro meses y medio. “Con las lesiones siempre intento mantenerme positiva y sacar la parte buena de ellas, pero es cierto que estar sin jugar durante ese período se me hizo duro ya que venía de estar en un punto alto de nivel de juego. Pensar en tener que empezar de cero otra vez resultó bastante duro de asimilar”. 

   

El desafío de volver al ruedo en un torneo clasificatorio mundialista tras superar la fractura de peroné no era precisamente moco de pavo, pero sus sensaciones sobre el verde fueron de menos a mucho más en el estadio Arco del Triunfo de la capital rumana. “Estaba bastante nerviosa porque era mi primera toma de contacto con un partido después de la lesión y tenía miedo de que mi cabeza fallara en algún momento, pero una vez vi que mi pie y mi cabeza respondían bien, fue todo rodado”, reconoce.

Sellar el pasaporte rumbo a Sudáfrica en la última jugada frente a Bélgica fue literalmente un acto de fe de las jugadoras dirigidas por Pedro de Matías en una modalidad rugbística donde se pasa de la nada al todo en menos que canta un gallo. “Así es. Lo bonito del Seven es que hasta el último segundo no sabes lo que puede pasar y quién va a ganar”. Que la moneda saliera finalmente cara disparó la adrenalina de las Leonas7s luego de una campaña especialmente complicada en las Series Mundiales. 

“Ha sido un año bastante duro para el grupo, ya que era una temporada de cambio generacional y nos estábamos jugando la permanencia en las World Rugby Sevens Series. Habernos clasificado para el Mundial después de tantas dificultades nos da esa energía que necesitábamos para continuar trabajando duro a la par que ilusionadas”, afirma Clara, a quien lucir el 13 a la espalda en Bucarest no le impidió tener una participación decisiva en el histórico ensayo de Paula Requena, a la que asistió.

La tres cuartos gijonesa rememora una secuencia ofensiva que arrancó tras rebañarle una touch a las belgas sobre la bocina. “Sentía que nos la teníamos que jugar y que teníamos que sacar todas las cartas. La verdad es que todo el mérito fue de Olivia (Fresneda) por recuperar esa touch, luego de Paula (Requena) por la pedazo carrera que se hizo para marcar el ensayo que nos daba el empate, y finalmente de Amalia (Argudo), que si no llega a ser porque transformó la patada, nadie sabe lo que hubiese pasado”.

Ávida de oval y de minutos de calidad con los que acabar de cincelar su puesta a punto de cara al Mundial de septiembre en Ciudad El Cabo, la Piquero se fue directa de Bucarest a Lugo para concentrarse con el XV, un cambio de tercio radical que hubo de gestionar a marchas forzadas. “Allí en Galicia sí que me costó cambiar el chip ya que pasé en un día del clasificatorio de 7s a trabajar con el XV, y cambiar tan rápido de modalidad me fue difícil. Ahora, en Jaca, no tanto ya que he tenido una semana para recordar los conceptos básicos del XV”, señala.

Fotografía: Walter Degirolmo

Sea como fuere, alternar ambas disciplinas tiene también su lado positivo, que ha revertido directamente en el crecimiento deportivo de la asturiana como jugadora de la disciplina mayor. “La lectura de los espacios es una de las cosas claves que puedes trabajar en 7s y después aplicar al XV. En el Seven son siete jugadoras, tienes muchos espacios para atacar, de modo que la lectura es más fácil porque tienes menos gente delante. Es uno de los aspectos en los que siento que estoy progresando”, sostiene.  

La juventud rezuma a borbotones en la concentración, previa a la gira africana, que el XV de féminas realiza estos días en tierras oscenses, del mismo modo que ya ocurriera dos semanas atrás en suelo gallego. Clara, a la sazón debutante el pasado invierno con la elástica de las Leonas, asevera sobre el sentir de un vestuario inmerso en una regeneración paulatina de mimbres. “Es cierto que buena parte de las convocadas somos jóvenes, pero venimos con muchas ganas de jugar con esta camiseta. Estamos en una época de cambios y de empezar a conocernos. Todavía hay muchas cosas que debemos pulir, pero creo que, poco a poco, estamos construyendo la nueva cara de la selección”. 

Y al frente, también un nuevo director de orquesta, si bien es cierto que Juan González no es un desconocido para buena parte del grupo, dada su larga vinculación al proyecto como entrenador adjunto de José Antonio Barrio, Yunque. “Creo que las chicas estamos contentas tanto con Juan, como lo estábamos con Yunque, en su labor de entrenadores. Evidentemente que es una etapa de cambios, tanto para ellos como para nosotras, y nos estamos adaptando y conociendo de la mejor manera”.

El doble duelo que protagonizarán las Leonas ante las Springboks Women en Johannesburgo (día 13) y Potchefstroom (día 19), será una inmejorable piedra de toque para empezar a calibrar una escuadra que ahora mismo necesita nutrirse de horas de vuelo en aras de su evolución competitiva. “Tenemos muchas ganas de probarnos ante una selección como Sudáfrica. Será una experiencia increíble para muchas de nosotras y vamos con todas las ganas del mundo para poner en práctica lo que llevamos entrenando estás semanas”, afirma Piquero, quien no oculta la emoción que le embargó al saber que el primero de los duelos se disputaría en el mítico Ellis Park, como antesala del Sudáfrica-Nueva Zelanda del Rugby Championship. “Poder jugar en un estadio así es algo que se vive muy pocas veces en la vida. Y hacerlo encima justo antes de un partido como ese, es una locura”. 

Ambos encuentros podrán verse en directo por Teledeporte

La gira sudafricana del XV femenino español puede ser un viaje de ida y vuelta para la gacela astur, por cuanto que las Leonas7s viajarán dentro de un mes al País del Arco iris para disputar la Copa del Mundo de la disciplina olímpica del rugby. Prudente, Clara prefiere no lanzar las campanas al vuelo, si bien arde en deseos de estar presente en esa lista final de convocadas. “Antes de ir a Sudáfrica de nuevo hay que ganarse el poder ir, ya que habrá mucha competencia. Pero, desde luego, sería una pasada poder vivir esa experiencia y, de paso, poder conocer Sudáfrica por partida doble. Creo que a toda deportista que le preguntes, te contestara que siempre hay ganas de ir a un Mundial y, en mi caso, no es menos”, concluye.

Fotografía: Rugby Europe