Laura Delgado (Jerez de la Frontera, 1990) ha hecho de su vida una búsqueda permanente de nuevas alegrías desde el día que cambió el lanzamiento de martillo por el oval. “Así es. He tenido la suerte de gozar de muy bonitas oportunidades alrededor del mundo gracias al rugby. Estoy muy feliz por haberlas disfrutado y del enorme aprendizaje que me dejaron. Es cierto que no es fácil aventurarse a cruzar el mundo sola, pero merece la pena. Es por ello que ánimo a todas mis compañeras a hacerlo”, se arranca con rotundidad. 

Tras una dura campaña en las filas del Exeter Chiefs sajón, con el que obtuvo el subcampenato de la Liga inglesa, y de haber podido culminar recientemente el sueño de disfrutar del deporte que le cautivó 12 años atrás en Nueva Zelanda, la emblemática capitana de las Leonas regresa al redil de la Selección española femenina de XV para abanderar sobre el verde este nuevo ciclo que, bajo la dirección técnica de Juan González Marruecos, arranca este sábado en Sudáfrica, frente a las Springbok Women, en el incomparable marco del Emirates Ellis Park de Johannesburgo (13.00 h.).

El partido podrá verse en directo por RTVE Play, con la narración de Diego Martínez y los comentarios de Aroa González, y a las 22:45, en diferido, por Teledeporte    

Al margen de la entidad del rival, comenzar la gira por el país del Arco Iris en uno de los estadios con mayor solera en el mundo de la ovalada, y ejerciendo además de teloneras de todo un Sudáfrica-Nueva Zelanda, correspondiente al Rugby Championship, colma las expectativas de una veterana en mil batallas como es Bimba. “¡Claro que me ilusiona jugar en el Ellis Park!. Cada nuevo reto con mis compañeras es algo motivador que me mantiene con los mismos nervios del primer día, cuando tengo la suerte de enfundarme y defender esta camiseta”, reconoce mientras se palpa, a la altura de la ceja izquierda, su última herida de guerra. “Han sido tres puntitos de nada. Gajes del oficio”, abrevia. Y a otra cosa. 

Fotografía: Luis Conte

La poderosa delantera andaluza ve con buenos ojos la progresiva renovación del combinado nacional que propone el seleccionador granadino, muy en consonancia de su predecesor, Yunque, a la par que pone en valor la calidad y destreza de las recién llegadas al equipo de todos. “Es cierto que ha habido muchas caras nuevas dentro de la convocatoria, pero sin duda son jugadoras destacables en sus equipos y sus ligas. Creo que éste es un buen momento para que todas estas chicas tengan la oportunidad de crecer y experimentarse a nivel internacional. El mantener un gran número de jugadoras a alto nivel hará crecer al equipo y llevarnos a un mayor nivel de exigencia a todas“.

Las tres semanas de preparación que han tenido para afrontar este doble duelo con las Women Boks han dejado un buen sabor de boca dentro del vestuario leonino. “En Lugo no estuve, pero la concentración en Jaca fue bastante formativa e intensa, ya que era la primera vez que nos juntábamos muchas de nosotras después del Europeo y el cambio de técnico. Y aquí hemos continuado en la misma línea, pero ya matizando cosas más concretas. Respecto a las nuevas compañeras que se han incorporado al grupo, muchas de ellas vienen de jugar con chicos en categorías inferiores, y eso se nota. Creo que esa es una de las grandes ventajas de las nuevas generaciones. Además, tienen muy buenas skills”, admite.

La jerezana asume con donaire su papel de guía espiritual de esta nueva camada de Leonas. De hecho, su cercanía y permanente buen talante posibilitan que la interacción con las más novatas fluya con naturalidad. “El cambio de generación se lleva solo. La ilusión que tienen todas hace que esto ruede fácilmente. Obviamente, las veteranas tratamos de compartirles nuestras experiencias para así ayudarles a que se sientan cómodas y den el 100% de ellas, para que así todas crezcamos”.

Es precisamente en la velocidad de crecimiento donde Bimba, gran conocedora del oval internacional por sus experiencias en Inglaterra, Francia, Estados Unidos o Nueva Zelanda, considera que el rugby español tiene que ponerse las pilas para no quedarse atrás cada vez que crucen los Pirineos. “En comparación a Inglaterra, Irlanda, Gales o Francia, por ejemplo, nos encontramos con la diferencia de no estar profesionalizadas. Todas estas selecciones, clasificadas y no clasificadas al Mundial, han dado un paso al frente profesionalizándose, lo cual ha generado un notable crecimiento de su rendimiento. Es por ello que nosotras esperamos tener esa oportunidad con el nuevo cambio presidencial, y así poder presentar un plantel competitivo de cara a la futura Liga Mundial”, confía.

El ‘ascenso’ de González Marruecos al puesto de mando del combinado nacional femenino recibió la mejor de las acogidas por parte de las internacionales, como reconoce la propia Bimba. “Juan es un seleccionador que, con sus conocimientos, personalidad y experiencia, podrá formar un muy buen bloque para este ciclo que estamos comenzando. Además, creo que tiene propuestas muy enriquecedoras para todo el rugby nacional”.

La capitana del XV hispano revela los puntos en los que el nuevo jefe de las Leonas ha venido incidiendo estas dos últimas semanas con el fin de sacar el máximo provecho al inminente doble duelo con las campeonas de África. “Los objetivos para esta gira están en el desarrollo de nosotras mismas, en nuestro rol individual y en la formación de este nuevo equipo. Es el momento para que estas jugadoras jóvenes comiencen a tener experiencia internacional, nos conozcamos bien y desarrollemos nuestra identidad como equipo”. 

Al igual que el seleccionador, la primera línea avisa de la dificultad del envite de este sábado en Johannesburgo. “Nos enfrentamos a una selección profesional que está preparando una Copa del Mundo. Se tratará de un partido muy físico frente a jugadoras muy grandes, duras en el contacto y que, sin duda, las vamos a encontrar en el mejor momento de todas las veces que nos hemos enfrentado a ellas”.

A la brava pilier gaditana le sigue doliendo en el alma el hecho de no haber podido obtener el billete para la Copa del Mundo de Nueva Zelanda, a disputar en octubre. Ir al país de los All Blacks con las Leonas suponía para Bimba cerrar un círculo a nivel experiencia deportiva y, de paso, cumplir ese anhelo que tiene todo rugbier que se precie de dar algún día el salto a las Antípodas y empaparse de una cultura en la que la pelota ovalada es venerada como si de una deidad se tratara.

“Fue un palo grande porque, además de lo que significa disputar un Mundial con tu país, ir a jugar al rugby allí era un sueño para mí, viajar por el país, conocer la cultura maorí y esos preciosos paisajes que veía a través de imágenes”. Imbatible al desaliento, Laura trazó sobre la marcha un plan alternativo para sacarse esa espinita que tenía clavada desde el fallido clasificatorio de Parma. “Al acabar mi temporada con Exeter Chiefs, una de las más duras que he tenido en mi carrera, decidí envalentonarme y viajar a Nueva Zelanda después de analizar dónde quería ir. Buscaba un lugar donde pudiese vivir plenamente la cultura maorí y donde pudiese jugar la Farah Palmer Cup, el torneo de regiones a nivel nacional -una especie de Premier kiwi-, y así lo hice. Fui con muchísima ilusión, pero también con mucho respeto porque me fui en plan buscavidas, sin tener nada asegurado“. 

Y salió cara. “La experiencia ha sido muy intensa a nivel personal y rugbístico. Me quedo con todas las personas que he tenido la suerte de conocer y con las que he compartido vivencias increíbles, y con cómo fui capaz de hacerme un hueco en la Selección de Hawkes Bay, demostrándome a mí misma que podía conseguirlo. Y, sin duda, con la oportunidad de poder hacer una haka. No lo olvidaré en la vida”, rememora.

Un peine de madera, que luce con orgullo colgado de su cuello a modo de amuleto, da fe del hondo impacto emocional que ha supuesto para esta Leona Alfa su reciente estadía en la lejana Aotearoa. “Representa al Tui, el ave característica de la región donde estuve y también es el símbolo del combinado en el que jugué. Me lo entregaron en mi ceremonia de despedida, antes de hacer una haka en mi honor. Fue algo muy especial. Y profundo. No tengo palabras para expresar lo que sentí en aquel momento”, comenta sin dejar de tocar su nuevo compañero.

La vida rugbística de Laura seguirá gira que te gira al regreso de Sudáfrica, de nuevo con Inglaterra como destino, aunque cambiará los colores del campeón por los del Gloucester Hartpury. Otro desafío de altura para la 23 veces internacional con España, para quien no hay Brexit que le limite. “Así es. Después de estos dos partidos, una semana de vacaciones en casa y a Gloucester. Un nuevo club, un nuevo reto del que tengo muchas ganas. Tras dos años en Exeter, donde lo he dado todo, Gloucester me llamó y sentí que debía hacer un cambio. De modo que allá voy con todas mis ganas”, certifica resuelta.

Pese a tener la mochila hasta los topes de experiencias, viajes y un sinfín de recuerdos y anécdotas relacionados con el deporte que se ha convertido en el timón de su existencia, Laura Bimba Delgado no se resigna a dejar de hacer volar su imaginación persiguiendo nuevas muescas que añadir a su hoja de servicios en código rojo. Y si el mar viene proceloso, tanto mejor. Porque, en el fondo, le va la marcha. “Me faltan muchos sueños por cumplir, pero si tengo que decidir uno ahora mismo, es ver crecer a esta selección, y volver a vestir esta camiseta en un Mundial”. A por ello, pues, ‘capi’.     

Fotografía: FER