Nacido en Madrid, el 1 de mayo de 1983, Jaime Nava de Olano comenzó a jugar al rugby en el Moraleja Alcobendas Rugby Union, donde de la mano de Santiago Santos dio el salto al primer equipo y a su vez, el entrenador, le reconvirtió de tercera a centro. Debutó con el XV del León el 6 de abril de 2002 frente a Holanda y cuenta con más de 50 internacionalidades a su espalda. Actualmente milita en las filas del Club Athletique Périgueux, y; vuelve a estar a las órdenes de Santos, esta vez en la Selección con el que además será capitán durante la Nations Cup de junio.

13 años después de debutar con el equipo senior del XV del León, con tan solo 19 años, ¿qué recuerdo tienes de ese primer partido?

El recuerdo es fantástico, muy buen recuerdo. Cómo un niño con zapatos nuevos. Yo venía de jugar mi segundo campeonato mundial junior en categoría sub 19, aquella temporada había debutado con el antiguo MARU en la posición de centro, con Santiago Santos. En aquella época, el seleccionador era Pablo Tomás García, y a la vuelta de esta copa del mundo, se cayó un jugador de la convocatoria del senior, me llamaron a mi y la verdad es que ese fue un momento increíble.

Como ya has mencionado, has jugado dos mundiales sub 19, uno en Chile y otro en Treviso (Italia). No hay muchos jugadores españoles que puedan decir esto. ¿Qué recuerdo guardas de cada uno?

Del mundial de Treviso guardo un sabor muy amargo. Realmente creo que teníamos un equipo que estaba bastante bien, habíamos obtenido bueno resultados en la fase de grupos. Sin embargo, cuando llegó el partido contra Namibia, que era el que nos daba el pase para jugar en la primera categoría el año siguiente; por culpa de dos errores tontos casi al final del partido; terminamos perdiendo. Creo que fue una pena, porqué era una oportunidad perfecta para poder subir en aquel momento a la primera categoría del mundial sub 19, para estar con las selecciones más importantes. En el mundial de Chile, lo recuerdo algo menos amargo. En el partido de ascenso nos tocó una Georgia que nos pasó prácticamente por encima. Parecían hombres contra niños.

¿Sigues jugando con algún compañero de esa selección sub 19 ahora en la absoluta?

De la selección que jugó en Chile, está todavía Pablo Feijóo. Y de la de Treviso, fue también una muy buena generación. Que sigan hoy en día están Ignacio Martín, aunque lleva unos años que no se le ve mucho por el XV y César Sempere. Que aunque estén con el siete, estoy seguro que tendrían sitio en esta selección de XV.

Has tenido a Santiago Santos, tanto de entrenador en Alcobendas como ahora en la selección, ¿cambia mucho el planteamiento que propone al equipo en cada uno de los casos?

El concepto de entrenador siempre está ahí, lo que pasa es que, obviamente el Santi que conocemos hoy como entrenador, probablemente no tenga nada que ver con el de hace trece años; todo el mundo evoluciona en esta vida. Evolucionan los jugadores, evolucionan los entrenadores, evoluciona el juego, evoluciona todo. A día de hoy, creo que Santi es un entrenador mucho más preparado, con mayor capacidad de síntesis, con más capacidad de toma de decisiones. Pero aún así, la esencia de Santiago Santos es la misma, esos pequeños detalles que te hacen único, eso Santi lo sigue teniendo.

Trece años después, capitán de la selección en la Nations Cup, ¿qué sentimientos y sensaciones tienes?

Muy bonito. No se que planes tendrá Santi. Ser el capitán en la Nations Cup, eso significa para mi que Santi me tiene en cuenta, que soy un jugador importante para él dentro del equipo y dentro del grupo, y que soy uno de esos jugadores líderes. A mi me produce mucha satisfacción, pero también me invade un sentimiento de responsabilidad y de querer coger esa capitanía con ganas, con mucha humildad y querer hacer las cosas bien, por mis compañeros y por el bien de la selección.

Si queréis leer la entrevista completa no os perdáis el próximo número de la Revista Ensayo.