Leonas7s: María García y su ‘partido a partido’ para volar alto en el Europeo

Compártela:

María García (Madrid, 2000) apenas se inmuta al escuchar las palabras Sudáfrica y Mundial, aunque reconoce que “nunca he estado por allí y tampoco sé lo que es jugar uno, pero tiene que molar”. Su filosofía del partido a partido le impide saltarse los pueblos de tres en tres, por eso no quiere mirar más allá de lo que le sugiere la primera Serie del Campeonato de Europa de seven, que la Selección española femenina de la citada modalidad encara a partir de esta sábado en Lisboa. “Prefiero pensar a corto plazo. Ahora mismo tenemos los dos europeos (Lisboa y Cracovia) y después el clasificatorio de Bucarest. Mentiría si digo que el objetivo de todas no es jugar ese Mundial, pero queremos ir poco a poco, para que no se nos desvíe la vista a otro lado”. 

Su argumentación resulta, cuando menos, aplastante. “Si hacemos buenos partidos y trabajamos bien en los Europeos, el clasificatoria irá mejor y el Mundial estará ahí, habrá más posibilidades de jugarlo. Es un poco motivarte con lo que llega ahora, ir paso a paso, teniendo en cuenta que si el primer partido va bien, el siguiente irá mejor. Y así hasta llegar al final”. 

En esa serenidad que transmite al hablar ha tenido mucho que ver el volantazo que diera hace un año a su carrera y, por extensión, a su vida, renunciando a jugar a XV con el CR Majadahonda, el club de sus amores, para centrar el tiro en la modalidad olímpica del rugby y en las Leonas. “Fue una decisión basada en la disponibilidad del tiempo. Quería centrarme en mí y hacer otras cosas, aparte de rugby. Durante cuatro años mi día a día era levantarme, entrenar con la Academia de la FER toda la mañana, o ir a las concentraciones, y luego mis tardes se las dedicaba al Majadahonda. No había un espacio para mí, así que opté por sacrificar el club, me centré en la FER y empecé a darme un poco de aire“, relata.

Fotografía: Diego Dolan

Aclara que eso no significa que el rugby le llene menos que hace cinco años, cuando irrumpió como un volcán en plena erupción en la Copa de la Reina de 7s, que conquistó con las Rhinos llevándose de rondón el galardón a la mejor jugadora del torneo. “He aprendido a poder centrarme en otras cosas. Ahora estoy preparando unas oposiciones para ingresar en el Ejército, en la Academia del Aire, que por lo que sé es el cuerpo más flexible para poder compatibilizarlo con el rugby, que sigue siendo una parte muy importante de mi vida. ¿Hacerme piloto? Iremos viendo. No quiero cerrarme a nada, pero es una posibilidad, sin duda. De hecho, me encantaría”, afirma con una sonrisa de oreja a oreja. 

Su idilio interminable con el 7s le ha ayudado a sobrellevar sin problemas el pasarse todo el curso viendo la Liga Iberdrola desde la barrera. “No tengo mono de XV. ¡Es que me gusta mucho el seven! Desde siempre, por el aspecto físico que tiene, porque hay menos gente en el campo, hay más carreras, más duelos. Eso siempre me ha gustado, solo que para asentarme he tenido que trabajar muy duro el físico. Antes me llamaban más al XV porque al 7s no llegaba físicamente, pero a base de trabajo he podido llegar aquí, que es donde quiero estar”.

Ese tesón y esa fe ilimitada en sí misma perviven en el ala internacional desde los tiempos en los que jugaba con chavales que le triplicaban en tamaño. “Todo el mundo sabe qué empecé a jugar porque mi familia estaba muy ligada al rugby, a pesar de ser muy chiquitita y escuchar todo el tiempo que este deporte no era para mí. La razón por la que seguí adelante es por lo que queda en mí de aquella niña, el demostrarle lo grande que podía llegar a ser. Por fortuna, pegué el estirón. Y eso ayuda, claro (risas)”.

El torneo al completo puede verse de forma gratuita en la web de Rugby Europe

Pero haber alcanzado la elite no impide que, a veces, competir contra las mejores del planeta se pueda tornar en un trago sumamente amargo. Las World Rugby Sevens Series de Toulouse, en las que las Leonas7s lograron in extremis su permanencia un año más en el torneo de los torneos dentro de la especialidad olímpica del rugby, “fue una liberación más que una alegría. Cuando perdió Brasil fue como quitarte un peso de encima y piensas, ‘que no vuelva a pasar esto porque es mucha angustia”, llevaron al límite a la tres cuartos madrileña en el transcurso del torneo que cerraba la temporada del cuadro femenino.    

“Tuve un momento crítico. Tras perder contra Canadá se me vino un poco el mundo encima al ver que la opción de no depender de nosotras para salvarnos era real. Me agobié bastante. De repente vinieron todos los cansancios acumulados, además se me juntó con una pequeña rotura que tenía en el isquio. Pedro (De Matías) se dio cuenta y no jugué contra Nueva Zelanda“, explica sin acritud. Y añade, “ese día me ayudaron mucho los ejercicios que suelo hacer con mi psicólogo para controlar las emociones. A la mañana siguiente, estaba bastante mejor y pude volver a competir con normalidad”. Tanto es así que firmaría tres ensayos, dos contra Escocia y uno frente a Inglaterra. 

Volviendo al inminente Europeo lusitano, la veloz tres cuartos capitalina mantiene su prudencia a la hora de enjuiciar el grupo de las Leonas7 (Escocia, Alemania, Rumanía e Irlanda), si bien estima que estas últimas se han ganado a pulso el favoritismo para levantar el trofeo después de completar unas Series Mundiales de relumbrón. “Para mí es el principal candidato a ganar en Lisboa, y además es el primer rival al que nos enfrentaremos. Vamos a ver qué pasa. Como digo, la idea es centrarse en este partido, llegar al debut bien preparadas y darlo todo para tratar de conseguir la victoria. Y así con los siguientes encuentros. Paso a paso. Lo que sí puedo decir es que tenemos unas ganas enormes de hacer un buen torneo“. 

Fotografía: Diego Dolan

Y revela uno de los aspectos en los que más han incidido durante la concentración en Madrid para luchar, cuando menos, por volver a subirse al podio, como aconteció en la pasada edición, en la que conquistaron la medalla de bronce. “En la movilidad de la pelota, en tener las ideas más claras cuando atacamos. A veces nos cuesta un poco por ese lado. Es algo que hemos estado trabajando mucho estos días y esperamos que los resultados se empiecen a ver ya en Lisboa”. Que así sea.