El XV del León volvió a un Estadio Central de la Universidad Complutense de Madrid engalanado y con más de 11.200 espectadores. Un partido en el que los nuestros se dejaron la piel ante una Georgia que demostró estar todavía un punto por encima del resto de contendientes del Rugby Europe Championship.

A pesar de la derrota (10-23) España dejó un buen regusto en todos los aficionados, ya que mostró una vez más su carácter, su corazón y su resistencia ante un rival físicamente muy duro. A un virus que dejó fuera de combate a dos jugadores como Lucas Rubio, sustituido por Brad Linklater, y Asier Usarraga, se sumaron las lesiones en los primeros minutos de Jordi Jorba y el capitán, Fernando López.

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En los primeros compases, Georgia quiso asegurarse e hizo trabajar a su delantera, una de sus armas más poderosas. A pesar de la tremenda defensa de maul que demostró España, el empuje de los Lelos les sirvió para inaugurar el marcador con sus primeros cinco puntos.

El XV del León tardó poco en devolver el golpe. En cuanto pisaron la 22 contraria, los nuestros aprovecharon el primer error de Georgia para ir a touch y, con un potente agrupamiento (ya marca de la casa), igualaron el marcador: 5-5.

Los actuales campeones de Europa no iban a vender barata su corona y, con un nuevo ensayo de su ala Todua, que recogía una patada clínica de su apertura, y varios golpes de castigo en los que no perdonaron y pasaron entre palos, se pusieron 5-18 arriba a los 25 minutos de encuentro.

La maquinaria de Georgia continuaba funcionando a todo gas y de nuevo su talonador, Mamukashvili, con una jugada ensayada desde touch, encontraba la zona de marca de los Leones, agrandando la diferencia hasta el 5-23 con el que se llegó al descanso.

En la segunda mitad las fuerzas se igualaron y los hombres de Santi Santos tocaron varias veces a la puerta del ensayo rival, aunque sin traspasar la línea de cal. Hasta en tres ocasiones intentaron entrar los Leones con el maul y el consiguiente pick and go, pero la defensa georgiana demostró tablas y determinación y pararon las embestidas españolas.

Tras el tremendo esfuerzo de los Leones, el premio llegó al borde del final, con un ensayo de Vicente del Hoyo, quien posaba un imparable maul tras varias tentativas de los españoles. A pesar del resultado final (10-23), los nuestros dejaron buenas sensaciones, ya que con el coraje y tesón que les caracteriza consiguieron arrebatar el bonus ofensivo a los georgianos en la última jugada.

Ahora, los hombres de Santiago Santos tendrán una merecida semana de descanso, antes de comenzar a pensar en el próximo reto, en el que se verán las caras ante Rumanía.