La celebración en el Complejo Deportivo de San Amaro de la final de la LXXXVII Copa del Rey de Rugby, con victoria del Lexus Alcobendas Rugby ante el SilverStorm El Salvador por 18-24 y una fantástica organización por parte del Ayuntamiento de Burgos, supone un nuevo hito para el rugby de la ciudad, que está experimentando un desarrollo a nivel de base y de promoción muy fructífero durante los últimos años.

Fotografía: Prensa Pingüinas Rugby Burgos.

Desde los dos clubes de la tierra de El Cid, el Club Deportivo Aparejadores y el Pingüinas Rugby Burgos, valoran positivamente que el campo donde juegan sus partidos como locales haya albergado una cita tan importante y creen que es la demostración de que este deporte ha calado hondo en la ciudad, con un apoyo importante de las instituciones y una notable atracción por parte de medios y aficionados. Sin embargo, ambos miran al futuro sin detenerse demasiado en lo logrado hasta ahora y están convencidos de que pueden crecer mucho más.

Por el campo Bienvenido Nieto llevan ya dos temporadas pasando los mejores equipos de España en categoría masculina, después del ascenso en 2018 del UBU-Bajo Cero Aparejadores. El equipo se ha consolidado en la Liga de División de Honor gracias a “una estructura muy fuerte, marcada por la participación y compenetración de muchas personas en distintas áreas”, según explica su primer entrenador, Juan González, quien es a su vez segundo de José Antonio Barrio en las Leonas XV.

Fotografía: Diego Peláez.

“Desde que llegué el año pasado, enseguida me di cuenta de que hay mucha iniciativa y de que es un club de principio a fin, que se preocupa por fortalecer todos los niveles, además de otros aspectos no estrictamente deportivos”. Juan, quien recalca que en la escuela ya hay casi 300 niños y niñas, ha encajado a la perfección en la disciplina castellanoleonesa y tiene muy buenas expectativas sobre su equipo, a pesar de la complicada pretemporada, porque cree que se ha venido trabajando muy bien, paso a paso.

No tuvieron prisa por subir a la élite y al final ese camino que hicieron, quedándose varias veces a las puertas, ha ayudado a que el equipo tenga una mentalidad fuerte y a que haya tanta afición. Hay muy buen ambiente en los partidos y sobre todo llama la atención que viajan en tromba, son muy fieles”, apunta el técnico andaluz.

Fotografía: Prensa UBU-Bajo Cero Aparejadores.

Por su parte, también hay que destacar la labor de las Pingüinas, uno de los pocos clubes que a día de hoy compite exclusivamente en categoría femenina y que ha salido adelante a través de “promoción a pico y pala en centros educativos y en la calle“, tal y como detalla su secretario técnico y delegado, Eduardo Ortiz.

Sabedor de lo importante que es para el proyecto tener una base cada vez más amplia de jugadoras, nos comenta que la temporada pasada consiguieron sacar un segundo equipo comprendiendo varias edades, que participó en la Lida de Desarrollo de la Federación de Rugby de Castilla y León, pero no van a dejar de explotar todos los recursos posibles para seguir creciendo, más si cabe en una situación tan compleja como la de este 2020. “Cada año se le anima a las jugadoras que se apuntan a que traigan a una amiga. También han venido chicas desde otros deportes, para probar, y han apostado por quedarse“.

Aunque el primer equipo comenzó a competir de forma oficial en la 2017-18, ya han tenido experiencias muy ambiciosas, conscientes de que han de explotar todas las posibilidades. Además de participar en la edición inaugural del Torneo Nacional Challenge (2019), de Ascenso a la Copa de la Reina Iberdrola, en modalidad de Seven, también jugaron contra equipos de la Liga Iberdrola hace un año en una pretemporada en Valladolid y disputaron una serie de Seven de la Federación de Rugby de Madrid.

Fotografía: Prensa Pingüinas Rugby Burgos.

Ambos clubes entrarán pronto en acción en lo que a sus categorías sénior se refiere. UBU-Bajo Cero Aparejadores debuta en la División de Honor 2020-21 este fin de semana frente al SilverStorm El Salvador y el Pingüinas Rugby Burgos tiene ante sí el crucial reto de la Fase de Ascenso a División de Honor B femenina, que se disputará a finales de noviembre. No sabemos qué tal les irá en el campo, pero sí estamos seguros de que seguirán dando que hablar en Burgos y animando cada vez a más jóvenes a coger un oval.