Con motivo de la entrada en vigor del decreto del pasado 14 de marzo mediante el que se declaró el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, el Consejo Superior de Deportes (CSD) ha dejado en suspenso las convocatorias electorales. En el caso de la Federación Española de Rugby (FER) este proceso ya se había puesto en marcha, tanto con la elaboración del censo, como en el envío al propio CSD del pertinente reglamento electoral, una vez que fue aprobado por la Comisión Delegada precisamente el 14 de marzo. Esto supone la consiguiente interrupción de los plazos de los procedimientos y que los actuales órganos rectores continúan en el ejercicio ordinario de su mandato, por no haber expirado el plazo para el que fueron elegidos.

Independientemente de que los Juegos Olímpicos, previstos para este verano en Tokio, hayan sido finalmente aplazados a 2021, el CSD indica que «las federaciones procederán a la elección de sus respectivas Asambleas Generales, Presidentes y Comisiones Delegadas este mismo año. No hay pues controversia en la regulación de la celebración de las elecciones que se deben llevar a cabo cada cuatro años, siendo este el año electoral». Es decir, que «la suspensión de los Juegos es una circunstancia excepcional y sobrevenida que no incide en la celebración de las elecciones, debiéndose celebrar en el año 2020, de ser posible».

El informe remitido por el CSD a la FER concluye aclarando que «el espíritu de la norma es que los mandatos se renueven cada cuatro años y, salvo fuerza mayor, no existe razón para que, en aras del buen orden electoral, los mandatos sean renovados a la fecha de expiración de los mismos. Resulta evidente que los procesos electorales están suspendidos en virtud de la situación declarada y los plazos interrumpidos en aras de la seguridad jurídica de modo que, una vez solventada la crisis, volverá al momento en el que operó la interrupción».