Con vistas a su participación en la liga nacional 2019-20, que compete organizar a la Federación Española de Rugby (FER), 10 de los 12 equipos de la División de Honor masculina han adjuntado a su documento de inscripción un anexo en el que informan que «este club se reserva el derecho a reclamar e interponer cuantas acciones legales pudiera corresponderle, y en especial con aquellas relacionadas con sus condiciones de participación en la competición de División de Honor derivados de la Reglamentación Audiovisual facilitada por la FER».

Como consecuencia de esta postura y para evitar actuaciones que pudieran perjudicar a algunos de los agentes involucrados, se ha considerado procedente dejar en suspenso el patrocinio específico de la División de Honor masculina y en consecuencia las retrasmisiones de los encuentros semanales de esta competición, que se han venido ofreciendo durante las tres pasadas temporadas. Primero a través de Eurosport y en las dos últimas, en Teledeporte.

Cabe recordar que, tal y como recoge la legislación vigente, los derechos audiovisuales de la liga nacional de rugby pertenecen a la FER, de ahí que sea su obligación y responsabilidad gestionarlos. No obstante, sus actuales dirigentes consideran que cualquier patrocinio de la FER debe servir para promocionar el deporte del rugby y no para causar inconvenientes a las entidades que colaboran en este objetivo.

Es evidente que el rugby español necesita tener visibilidad. Y no solo para crecer tanto en la práctica de nuestro deporte como en la repercusión mediática de nuestras competiciones y selecciones nacionales, sino también para corresponder a las empresas que lo apoyan en los distintos niveles, a quienes siempre les estamos y estaremos agradecidos.